Cómo preparar guarniciones y acompañamientos con boniato

Batata morada la horno

El boniato (también llamado camote, batata o patata dulce) es ideal como acompañamiento de platos salados. Existen distintas variedades, entre las que podemos encontrar las naranjas, las púrpuras y las blancas, y si bien varían en sabor, firmeza de la carne y grosor de la piel, todas pueden ser cocidas de la misma forma. En este artículo veremos 5 maneras de preparar guarniciones con este versátil tubérculo.

1. Boniato al horno

Boniato púrpura al horno

Una opción sencilla para aquellos que buscan una opción con poco tiempo activo en la cocina. Se lavan y pelan los boniatos, se cortan en cubos o bastones y se echan secos en una bandeja asadora metálica (preferentemente de hierro). Se rocían con aceite de oliva, se salpimentan y opcionalmente, se condimentan con especias (tomillo, romero y orégano fresco combinan muy bien). Se cocina en horno fuerte durante 30 a 50 minutos, dependiendo del tamaño del corte (más pequeño, menor tiempo de cocción). No es mala idea ir revolviendo de tanto en tanto si es posible, para evitar que se cuezan mucho de un lado o se queden pegados a la bandeja.

2. Boniato asado

Boniato cortado a la mitad envuelto en papel aluminio, sobre bandeja de horno
Boniato naranja asado en papel de aluminio

Para preparar boniato asado al horno o la parrilla (en algunos países llamado «al plomo»), primero se lavan y se envuelven en papel de aluminio. Con un tenedor, se clavan agujeros para que la cocción sea más rápida, y para evitar que se seque la piel, se rocian con aceite de oliva. Se cocinan en horno fuerte durante una hora, dependiendo del tamaño de los boniatos (se encuentran listos cuando al pincharlos con el tenedor están suaves), Al estar envueltos se cocinan en su propio vapor, y al tener su piel, genera que la carne de boniato adquiera un sabor dulce y una textura suave.

3. Chips de boniato

Se lava la piel de boniato con un cepillo, frotando muy bien para que no queden restos de tierra. Con una mandolina con corte muy fino o un cuchillo muy filoso, ir cortando rodajas de boniato con mucho cuidado. Mientras más finas sean, más crocantes quedarán. Rociar cada rodaja con aceite de oliva y sal y colocarlas separadas en una bandeja asadora antiadherente o con papel de horno. Hornear durante una hora y media a dos horas, en horno bajo a 120° C / 240° F. En la mitad de la cocción, dar vuelta cada una y cuando se esté aproximando al tiempo de cocción, cerciorarse de que no se quemen.

4. Boniato al vapor

Una opción sana que no requiere de aceite ni mantequilla para su cocción. Las propiedades del boniato quedan intactas ya que sus nutrientes no se dispersan en el agua como sí sucede cuando se hierven cortados y sumergidos en agua.

5. Puré de boniato

Con un pisa patatas, se aplasta el boniato cocido (asado o hervido al vapor) y pelado. Para obtener un puré más cremoso, se puede agregar a gusto nata para montar o leche calentada previamente en un cazo o el microondas. Se condimenta con sal, pimienta y nuez moscada.

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